Redistribución aulario colegio Maravillas

Redistribución aulario colegio Maravillas

Como bien puede suponerse, desde la finalización de las obras del edificio del gimnasio, en los años sesenta, ha cambiado de forma sustancial tanto la normativa en materia de educación, como la propia metodología docente. Ambas circunstancias han propiciado, de forma paulatina e irreversible, la caída en desuso de parte de las actuales instalaciones del aulario de bachillerato, perdiendo de esta manera, a pesar de que  ya han sufrido alguna transformación, la razón de ser para la que fueron generados.Como bien puede suponerse, desde la finalización de las obras del edificio del gimnasio, en los años sesenta, ha cambiado de forma sustancial tanto la normativa en materia de educación, como la propia metodología docente. Ambas circunstancias han propiciado, de forma paulatina e irreversible, la caída en desuso de parte de las actuales instalaciones del aulario de bachillerato, perdiendo de esta manera, a pesar de que  ya han sufrido alguna transformación, la razón de ser para la que fueron generados.
Como consecuencia de esto, el Colegio Maravillas tiene la necesidad de acometer obras de redistribución del aulario, necesidad que además queda acrecentada por la obligación que tiene de adaptar sus instalaciones a las nuevas disposiciones en el ámbito educativo. Estas disposiciones se traducen, principalmente, en la presencia de un menor número de alumnos por aula, un  máximo de 35, y en la necesidad de tener una mayor dotación de espacios específicos para la docencia de las materias optativas, propias de cada una de las tres modalidades de bachillerato: “Artes”, “Ciencias y Tecnología” y “Humanidades y Ciencias Sociales”. Básicamente, podemos decir que el modelo actual de enseñanza, orientado hacia la especialización y la práctica, contrasta con el sustentado por clases magistrales destinadas a auditorios numerosos.
Dentro de estos parámetros, el Colegio Maravillas, que siempre se ha situado a la vanguardia educativa, ha apostado por el formato de trabajo en equipo, convirtiendo en seña de identidad el “aprendizaje cooperativo”, modelo que requiere espacios versátiles y flexibles que son los que se pretenden conseguir con las obras de acondicionamiento propuestas en el aulario ubicado en la planta tercera del gimnasio.

Como no podría ser de otra manera, la propuesta de redistribución del aulario se intenta plantear desde el máximo respeto al edificio de Alejandro de la Sota, tratando de salvaguardar sus valores fundamentales, así como eliminando los posibles impactos negativos que hayan podido producir las intervenciones previas realizadas.

Info

  • Proyecto : 2016
  • Estado: En proyecto
  • Localización : Madrid